|
(249) Melbourne, Australia: Me tomo unos churros con chocolate.
Me levanto a las 06.15 y me voy a correr una hora por el río. Es impresionante la cantidad de gente que a esta hora está haciendo ejercicio y remando por las aguas del Yarra. Después del desayuno me voy a la biblioteca un par de horas, las cuales aprovecho para charlar con Madrid a través de videoconferencia. Luego llamo a mis amigos Barbara y Stan y quedo con ellos mañana por la mañana. Estos días en Melbourne quiero aprovechar un día y ver la carretera Great Ocean Road, así que contrato una excursión de un día para el lunes por 95AUD. También aprovecho y me corto el pelo (20AUD). El día lo dedico a pasear y a hacer un poco de turismo. Desde hace tiempo no tenía tan mala suerte con los sitios que quiero visitar. Voy a la Council House 2, un edificio de oficinas totalmente autosuficiente en el tema de energía, pero desde principios de año ya no está abierto al público por temas de seguridad. Luego me voy a la Australian Centre for the Moving Image (ACMI), un museo sobre la historia del cine, pero están de obras y la exposición permanente está cerrada varios meses. También me intento meter en el Old Treasury, un museo con la historia financiera de la ciudad pero hoy está cerrado por un evento privado. Me voy a la Federation Square, que es la plaza principal de la ciudad donde se está celebrando un pequeño concierto. Aquí conozco a Mariana (España) y a Leonardo (Colombia). Ambos están aquí aprendiendo inglés. Charlo con ellos un cuarto de hora y me sigo con mi paseo en dirección a Chinatown. Melbourne es la ciudad de Australia con más inmigrantes de Asia y hay zonas del centro donde sólo ves a gente oriental. Cerca del barrio chino me llevo una sorpresa de p madre cuando me topo con la chocolatería San Churro. Está muy bien montada y llena de orientales. Los platos están muy bien decorados, pero lo que me apetece a mi es un chocolate caliente con unos buenos churros sin fresas ni florituras (13AUD por tres churros y un chocolate). El sitio está muy bien y uno se lleva una alegría comiendo una cosa tan deliciosa estando tan lejos de España, pero he de decir tanto los churros como el chocolate no son como lo que te sirven en Madrid. Y tampoco tienen porras. Pregunto por el encargado quien ni siquiera sabe que los churros son españoles! Me dice que él creía que eran franceses. Casi le meto una hostia. Cuántos clientes después de haber hablado con este individuo habrán dicho a sus amigos y familias ‘pues ayer estuve en una chocolatería francesa que tiene unas cosas deliciosas que se llaman churros’. Sólo de pensarlo me pongo malo. Me pone del mismo humor que cuando oigo que alguien dice que el jamón serrano es italiano porque hay jamón de Parma. Y me entran ganas de decirle ‘que no, joder, el jamón de Parma es una mierda y ni siquiera es jamón serrano para los estándares españoles’. Eso nos pasa porque no nos sabemos vender. Los franceses le echan más morro y los hay quienes dicen que los Toros es un espectáculo francés. En fin… Sigo mi paseo por la zona. Esto es precioso, con muchas tiendas, bares y restaurantes y con un ambiente inmejorable. Me está gustando mucho la ciudad a pesar de la mala suerte con los sitios cerrados. Melbourne es genial aunque sólo sea para pasear y me parece mucho más bonito y entretenido que Sydney. A las 20.00 estoy de vuelta en el hostel. En la cocina me meto una cena de sushi que me he comprado en un restaurante japonés cerca del hostel. Después de cenar charlo un par de horas con Kevin, un joven alemán de 20 años que ha decidido tener un año de aventuras antes de comenzar la universidad. Está indeciso sobre lo que quiere estudiar y está aprovechando el año para viajar por el mundo. Esto se suele hacer mucho fuera de España y creo que es muy bueno. Siento que en España hay mucha presión por ponerte a trabajar o meterte en la Universidad después del Instituto y mucha gente se acaba metiendo en carreras que luego no le interesan o motivan. Parece que tienes que ir a la Universidad por cojones y da igual lo que elijas para estudiar siempre que vayas a la Universidad. Así pasa que luego mucha gente se arrepiente por haber perdido cinco años de su vida estudiando algo que no le apasionaba. En otros países la gente suele tener un año sabático al acabar el Instituto y ese año les sirve para tener experiencias, aprender idiomas y decidirse por lo que realmente quieren hacer. Kevin es un chaval de p madre con quien espero volver a coincidir en Nueva Zelanda o en EE.UU. Desde aquí te mando un abrazo, amigo. Estoy en la cama a la 01.00 y me duermo.
|
| 1081 Words | This page has been read 199 times | View Printable Version |



