22nd Jun 2010 - 9th Jul 2010
Jaisalmer, Rajasthan, INDIA
El 23 de junio llegabamos a Bombay tras casi 24 horas metidos en trenes. Viajamos en 2a sleeper y de noche, ya que viajar de dia es una locura. En India nadie respeta ni los turnos, ni a las personas mayores, ni a las embarazadas, cuando se trata de un asiento y la gente literalmente asalta los vagones sin reserva. Durante la noche hay mucho menos gente, y los revisores se pueden imponer. ?Habeis visto la imagen de trenes con gente colgando de las puertas? Pues son reales en los trenes diurnos de toda India. Una locura. En Africa nuestro corazon se endurecio viendo gente en la miseria, pero quizas no lo sufieciente para ver la miseria de India. Creo que nadie esta preparado para ver a los ninyos que viven en los trenes de Bombay. Estos ninyos no tienen mas de diez anyos, muchos de ellos incluso menos, seis o siete. Van llenos de suciedad, con la mirada perdida. Entran en los vagones sin mirar a la cara de nadie, son Intocables, la casta mas baja que hay. Barren con las manos y recojen la porqueria que los demas tiran por unas rupias. Otros van vestidos de bufones, con colas y coronas de carton, con la cara pintada y con cascabeles en los tobillos y por unas rupias bailan una especie de baile patetico, haciendo tintnear sus cascabeles. La gente rie y les da unas rupias. Cuando el tren llega a las estaciones corren a refugiarse bajo el tren, en las vias, hasta que este vuelve a ponerse en marcha. Y se suben otra y otra vez. Asi muchos se recorren el pais por unas rupias. Literalmente viven en los trenes, no tienen nombre, son Intocables.
Fuimos despues a Bujh, en la provincia del Gujarat, una de las provincias con menos turismo de toda India, pero quizas tambien la mas calurosa, a las puertas del desierto del Kutch y a pocos quilometros de la frontera Pakistan. Nos sentimos atraidos por fantastico mercado de telas que alli se fabrican, bordados meticulosos y llenos de cristalitos. Diferentes etnias nomadas, como las Rabani, son las artistas indiscutibles de este arte. Caras duras de los rigores del desierto, joyeria impresionante que designa estado civil y social, tatuajes por todo el cuerpo que explican historias...No nos decepciono, el arte y las diferentes etnias, la historia de majarahas de la zona y los rastros del tremendo terremoto del 2001. Pero quizas, cerca de la frontera de Pakistan, no nos sentimos bien recibidos. La gente es seca y cerrada, como el paisaje, Asi que no estubimos mas de 4 dias.
Despues vino el famoso Rajhastan. Y aqui nos paso de todo y no precisamente agradable. Si en el sur de India, en Kerala ,la gente era amable y respetuosa, en el Rajhastan ha resultado ser al reves. Pronto aprendimos que un 99,9% de los hombres que se nos acerca es para acosarnos, para vendernos cosas: hoteles, tours, drogas, piedras preciosas, taxis, restaurantes, “rickshows” etc... es imposible caminar sin tener todo el tiempo 3 o 4 personas detras siguiendote. Hemos aprendido a ser maleducados ante los acosadores. Hemos aprendido que en el Rajhastan de cada diez hombres, 9 son mentirosos, machistas, embaucadores, ladrones y cobardes. Con las mujeres es dificil hablar, de hecho es dificil verlas. Parece como si las tubieran encerradas en casa. En Jaisalmer, en el desierto del Thar tuvimos la oportunidad de cruzar en camello parte de este paisaje. La experiencia fue buena, nuestro camellero preparaba cada noche litros de te y “thali” con “chapati” y dormir al raso entre las dunas, bajo una cupula de miles de estrellas no tiene precio, aunque comparado con el desierto del Namib, y viajar con nuestras bicis, esta zona semi-desertica nos recordo mas a los Monegros Aragoneses.
En Jaipur (Rajhastan) tubimos otra mala experiencia. En un restaurante, el camarero decidio tocarle el culo a Zaida. Sin importale que yo estubiera delante. Hartos de la falta de respeto constante, decidimos ir a la policia turistica, que nos acompanyo a comisaria : El camarero, el duenyo del restaurante, el jefe de la estacion de autobuses (si, aun no habiamos salido de la estacion), el jefe de la poilicia turistica, 5 policias y nosotros. Despues de escuchar las dos versiones, y a un movimiento de cabeza del jefe de policia, al camarero le cayeron dos buenas bofetadas . El jefe de policia nos miro y dijo-Asi solucionamos las cosas en India, quieren que vaya a prision?- logicamente, nosotros con la boca abierta le dijimos que no, que era suficiente. Pero el capitan insistio en que pasara la noche en el calabozo. Depues nos enteramos de que existe una ley en India que condena hasta dos anyos de prision a los acosadores de mujeres. Y es que el machismo y el acoso es un grave problema en India, sobre todo cuando piensan que por ser mujer y extranjera tienen carta blanca para cometer sus chulerias. La policia turistica se comporto con nosotros de forma extraordinaria. Una vez mas, decidimos irnos antes de lo previsto. Decepcionados, nos fuimos del famoso Rajhastan.
Catorce horas de tren nos separaban de Amristar, en el Punjab, y el paisaje que veiamos desde la ventanilla ya nos indicaba que en esta region las cosas iban a ser diferentes. La gente en el tren se comportaba de una forma mucho mas tranquila y educada, y por las diferentes ciudades que pasabamos se intuia mas limpieza y orden que en las anteriores. Empezamos a ver familias juntas, mujeres de nuevo, incluso viajando solas y vestidas muchas de ellas “a la europea”. Nuestro destino era el Templo Dorado de los sikhs, algo asi como la Meca para los musulmanes o el Vaticano para los cristianos. Los Sikhs son gente educada, correcta y curiosa con los extranjeros. Son de herencia guerrera y van absolutamente en contra del sistema de castas. Sus grandes turbantes , sus “monyitos” de pelo en la frente, e incluso su fisonomia, alta y fonida, les da un toque diferente.
En su templo, todo el mundo, rico o pobre, cristiano o musulman es bienvenido para comer o dormir de forma gratuita(por supuesto, donaciones se agradece) y quien ha compartido tiempo , conversacion y deliciosa comida con ellos, lo hace de forma mas que agradecida.
Alli conocimos a nuestro amigo Lucas Pena, argentino-catalan, Dalila, chilena-catalana, y Patricia, con los que compartiamos dormitorio , anecdotas y risas en el dormitorio destinado a turistas del Templo Dorado, Con ellos viajamos hasta Dharamsala, y Mc Leod Ganj, el lugar del gobierno Tibetano en el exilio. Un pequenyo paraiso a 2000m de altura...pero eso ya es otra historia...del siguienta capitulo...
Nosotros nos preparamos para recibir la proxima semana a nuestra bro Carla, Xarly y Joanitu Serra, buenos amigos con los que compartiremos viaje el proximo mes. A Joan y Xarly hace ya dos anyos que no los vemos. Os esperamos, chicos!!.
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